domingo, 30 de mayo de 2010

Diego nos muestra su Chevron Super "Oro" 1977 (Nº 340)

Mi historia empieza en el 99 yo estaba flasheado con el mundo de las picadas tenia un 128 pero adoraba los 6 cilindros, asi que un día me decidí a buscar mi chevy para darme el gusto.
El tema era que en esa época estábamos con mi novia juntando plata para un terreno, por lo tanto no era el mejor momento, pero yo ya estaba soñando con la chevy asi que buscaba casi en secreto cupes y todo lo que tenia eran los $3000 que venia juntando para el terreno.

Un día un conocido de mi viejo me manda a llamar para que vea lo que tenia para venderme, recuerdo que cuando llegue el tipo me pregunta si todavía quería comprarme un chivo y me llevo a ver los fierros que tenia, cual te gusta? me pregunto, yo le digo todos pero no creo que pueda pagar, cual te gusta? Me vuelve a preguntar Y ahí me mande: me gusta el camarito ese, era un setenta y algo de color champagne hermoso pero el me dice que tenia el motor pegado (pedía $18000 un poco lejos de mis $3000).

Entonces veo una chevy medio rara sin brillo con las gomas bajas tapada por meses de tierra y desuso, yo no soy amante de las reformas pero este auto me llamo la atención cuando lo vi de lejos, pero cuando me acerque y lo espié sentí una alegría que trate de disimular para que el vendedor no se aproveche ja ja! jugado porque veía que esa chevy tenia que ser la mía le pregunte: Y esa chevy cuanto vale??
Me contesta que eso no es una chevy reformada y empezó a contarme la historia de ese Chevron, que a esta altura todos sabemos pero en el 99 yo no tenia idea y no podía creer que todo eso era verdad hasta que me subí a ese fierro y ahí me enamore del auto. Encima cuando veo el interior y me encuentro con un tablero de avión con un instrumental súper completo, las cuatro butacas con su tapizado de pana bordo y el equipamiento tal como el dueño me decía y todo estaba como nuevo, no lo podía creer era un sueño que no iba a dejar pasar, tuve la suerte que el auto estaba absolutamente completo y finalmente solo necesitaría un poco de plata y amor.

No se bien como nos pusimos de acuerdo pero entregue mis únicos $ 3000 esa tarde y en pocas semanas gracias a mi viejo, amigos y familia conseguí casi todo lo que me faltaba para llegar a los $ 12000 que acordamos por el Chevron.
En mi caso no me entrego el coche por mas de un mes, no tengo claro si era porque lo fui pagando por semana o por las cosas que había que ajustar para que salga a la calle lo que si tengo claro es que yo vivía en Castelar y la agencia era en Haedo, todas las noches antes de irme a dormir iba a ver que mi Chevron este bien detrás de los vidrios de la agencia.

Un día lleve a mi ex novia con la intención de mostrarle el auto y que ella se emocione tanto como yo y me preste la plata que había juntado para la compra del terreno, Que Salame!!!!!!!!!!!!!!!! Cuando lo vio: En esto te gastaste la plata de nuestro terreno???????
Ella vio un auto viejo, opaco, en llanta, casi abandonado y encima yo hiper entusiasmado y mangueándole plata.
Por esas cosas de la vida termino prestándome la plata, volvimos a estar juntos y hoy después de once lo seguimos disfrutando y es la primera en oponerse a la idea de venderlo.

Hoy en día esta tal como salio de fábrica, solo que hace unos años le hice pintar las franjas típicas del Chevron Super que el mío no las traía y las llantas del color de la carrocería, las de mi auto venían blancas.
Un abrazo para todos los que comparten este sentimiento por los autos, Diego.

Muchas gracias Diego!!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

El Chevrón, una máquina infernal, yo tuve uno que lo compré en Grandío Av Figueroa Alcorta (en frente de la cancha de River), ahi lo ví por primera vez y me enamoré, era el año 79 y empezaban a entrar autos importados, y cuando lo ví pensé que era importado, después lo retiré en Av Santa Fé de un garage que era de Grandío y López casi en frente del botánico, ahí ví el Chevrón que iba a ser mío, azul prusia, las llantas no eran las del chevy ss, eran con rayos, y en ese lugar lo conocí al Sr Alfredo Tarando, el genio que lo había reformado por última vez, me explicó todas las reformas que tenía y recuerdo el imponente sonido del motor, en la calle la gente se daba vuelta para mirarlo, era un auto que no pasaba desapercibido, además de la presencia que tenía, el andar era estupendo, a diferencia de la chevy no se iba de cola y andaba mas planchado contra el piso, años mas tarde en el 82 después de malvinas el país era un desastre, lo tuve que vender para pagar los sueldos de la fábrica, una pena

RULO-S- dijo...

en respuesta al comentario: hola soy Rulo, el creador del blog este, me encantaria q me peudas ocntar mas detallada la historia y mas si podes pasarme fotos de ese fierro q tuviste y q nº de unidad era, capas todavia se peude ubicar tu auto... saludos
cautivosdelsistema_ms@hotmail.com

chev it dijo...

Wonderful story. I used a translation site to read your story. I enjoy seeing and reading about Chevrons.